Y es que, si nos centramos en nuestra relación, no siempre hemos tenido momentos tan buenos, ni tan intensos. Pero lo cierto es, que al final, nuestros caminos se volvían a unir, tal y como nosotros prometimos en un principio.
Hace 21 años, iluminaste todo Andalucía con esa sonrisa de bebé que a día de hoy sigues teniendo, con ese corazón que solo sabía querer, y con una personalidad, alegría y simpatía, que no he visto en nadie, nunca jamás. Y es que, hace 6 años, te plantaste en mi vida como el huracán que eres, y revolviste todo. Desde entonces, todos los acontecimientos importantes de mi vida, los has vivido conmigo, y presumo de que, mientras yo descubría el mundo con 15 años, tú como mi hermano mayor sobreprotector, lo descubrías a mi lado.
Todas las veces que pensábamos que el mundo se caía, los malos momentos, el primer desamor, nuestras crisis, los mejores momentos, las pausas, las ganas de querernos, o incluso los momentos de saber qué somos;los solucionamos juntos. Ahora sé, que no podría ser de otra forma.
Gracias por sacar del peor momento, la mejor solución. Por enseñarme que el mejor hermano del mundo no es quien te saca de los problemas, sino el que te enseña a salir tú sola. Por quererme como nadie, por hacerte querer con la misma ilusión con la que vivo el primer día de vacaciones.
Hoy cumples 21 primaveras, las cumples lejos de mí, porque aún no hemos conocido nada que no sea la distancia, pero hay algo que siempre he querido decirte... que la distancia la ponemos nosotros junto a los límites; y nosotros no conocemos límites.
Ojalá algún día sea tan fuerte como tú
y ya no necesite que seas mi salvavidas
Y ojalá algún día,
no necesitemos salvarnos.
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