domingo, 19 de noviembre de 2017

No nos queda ya nada en común

Frío y hielo,
como diciembre o enero,
aunque esta vez lo noto más.

Paré de contar tus lunares
para empezar a escribirte cartas.
Después, las rompía y las dejaba volar,
y es que ellas llegaron más lejos
de lo que tú y yo hemos llegado
nunca.

Ahora, me dedico a guardarlas
en un cajón escondido,
con la esperanza de que así,
algún día las leas.

El invierno se ha plantado frente a mí
y me ha rogado que aguante,
solo un poco más.
Y yo, en un acto de rebeldía
las he quemado.

Quemaré hasta la última carta,
porque si no te tengo, dime
para qué las quiero.
Al menos así dan calor.

Hace tiempo, tú eras mi calor.
Y ya no.

"Viva la vida entera y la soledad
lo que ahora tengo es mucho más 
de lo que tú me das."

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