Ni poesía ni prosa. Ni puente ni ahogado. Ni rima ni melodía. Ni tú ni yo.
Te acostumbraste a escuchar a los demás, y con ello a todo el que te decía que nada era posible y que tú no eres suficiente. Que sin tu media naranja no hay poesía, y que es imposible ser prosa si no sufres. Que jamás podrás ejercer de puente si precisamente la persona a la que quieres se está ahogando, porque decían que sin ganas no queda nada. Que no hay mejor rima que la de vuestros gritos cuando no podéis más, y la única melodía es un adiós, que, insatisfecho, intenta cumplir promesas.
Que los sueños dejaron de ser sueños cuando se cumplieron, y empezaron a serlo cuando, cada noche de domingo, perdías la batalla una vez más.
Dejé de escribir acerca de los sentimientos, promesas y ahogos la misma noche en que me dijeron que me querían. La misma noche en que me di cuenta de que jamás necesité planos para construir mi futuro contigo.
Y ahora, un poco de realidad; ya que las cosas no son cómo te las contaban. Pues no necesitas a tu media naranja para hacer poesía, porque probablemente no exista tal persona, y no necesitas poesía; es la poesía la que te necesita a ti para existir. Que la prosa es lo más bonito siempre que hable de uno mismo, y siempre que consiga ser tu salvavidas en medio de este océano, donde hace tiempo yo ya me perdí. Que has de cambiar tu papel en esta vida, que jamás te volverás a ahogar y que siempre serás el puente que conecte una sonrisa vencida con la vencedora. Que existen millones de rimas mejores que el cansancio de no poder más y melodía es algo tan sencillo como oír los pasos de mamá cuando va a darte el beso de buenas noches y tú, te haces la dormida.
Que no necesitamos nada más que cariño y amor, el problema viene cuando te cuentan que poca gente está dispuesta a dar algo por ti.
Me encanta. La poesía es nuestra compañera de viaje, que se desarrolla y crece con nosotros. Es expresión del yo lírico, que hunde sus raíces en lo más profundo de nosotros. Enhorabuena por haberte decidido a aceptarla como compañera y por haber empezado este blog. No siempre es fácil hablar de lo que más nos pesa.
ResponderEliminar