lunes, 27 de mayo de 2013

Creo que esta vez he jugado excesivamente mal. Suelen decir que lo que mal empieza mal acaba, y parece ser que yo provoqué que empezase todo mal. En enero tomé la decisión más equívoca de mi vida, decidí que contigo nada iba a ser como antes y que nuestra llama se apagó. Y decidí encapricharme con algo prohibido. Y aunque en muchas ocasiones haya dudado de si hice lo correcto dejando marchar, dejándote que cogieses el próximo tren con la próxima persona que no te rompiese el corazón como lo hice yo, creo y afirmo definitivamente que me equivoqué. Debería haberme estado quieta. Superando lo nuestro e incluso intentando solucionarlo. Lo siento. Lo siento mucho.

Ahora solo quiero que sepas que aunque intenté que fuese como lo viví contigo no lo logré. Y que es ahora cuando intento olvidar, pero te intento olvidar a ti ya que aún estás en mis sueños casi todas las noches. 

Solo te pido que recuerdes nuestra fecha. Que recuerdes nuestros momentos. Que recuerdes nuestro primer beso, nuestra primera pelea... sinceramente no creo que recuerdes todo esto, ahora mismo es inútil. 
Seamos realistas, no quiero otros besos, ni otras manos, ni otra cintura... quiero tus besos, tus manos y tu cintura. Y no hacer más daño a nadie.

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