Vale, sí, lo reconozco,
muchas noches, antes de dormir escucho esa canción que tanto me recuerda a ti.
Supongo que pensarás que soy un poco masoca, pero es que me gusta, porque no te
echo de menos, no desearía por nada del mundo que volvieran nuestros días, pero
me gusta recordar lo feliz que era al mirar un puto whatsapp tuyo cada hora, o
al esperar todas las tardes tu llamada, mientras estudiaba lengua. Sonaba el
móvil y aparecía tú nombre en el teléfono, y sonreía automáticamente, y no
quería que colgaras por nada del mundo, aunque después de hablar una hora
diaria era algo rutinario lo de colgarte y quedarme mirando al teléfono,
pensando en todo lo que te quería. Y de verdad pienso que nuestra historia va a
ser una de esas historias que ninguno de los dos olvidaremos, porque de verdad
fue especial. Incluso me atrevería a decir que tuvo un final triste pero feliz.
Y si me preguntan por qué escribo esto ahora contestaría ¿y por qué no?, nunca
es demasiado tarde para escribir los sentimientos y pensamientos, total, tú
nunca los leerás.

No hay comentarios:
Publicar un comentario