lunes, 26 de noviembre de 2012

Me quedan pocas cosas por decir ya. Está todo roto y ya no hay quien lo cosa, pero quiero decir la última cosa sobre nuestra relación, y sí, he dicho la última, porque ya vas a desaparecer de mi cabeza, de mi corazón, de todo... bueno, ahí va:
Yo, y supongo que tú también, estamos dando esto como acabado, porque si no tenemos tiempo para cuidarlo no merece la pena decir una vez por semana algo. Supongo que el destino querrá que algún día nos volvamos a ver, y que nuestras miradas se crucen. Y te aseguro que será en ese preciso momento cuando sentiremos un hormigueo en el estómago y nos recordaremos. Y esa noche nos acostaremos pensando el uno en el otro, como antes. Y nos desearemos, mucho, querremos que vuelva ese tiempo que dejamos marchar. Pero te aseguro que yo ya no dejaré que se repita, y que te utilizaré como tú has hecho conmigo si tengo la ocasión. 
Y por cierto, gracias... gracias por enseñarme que no debo entregar a cualquiera mi corazón. No pienso dejarlo en mucho tiempo en manos de otro, ya tú lo has destrozado demasiado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario