Nuestro inicio, como todas las cosas, fue pequeño. Tan pequeño que lo jodimos rápido. Después todo creció; el cariño, los besos, los momentos... Todo empezó a ser diferente y bonito a la vez. Yo cometí mis errores, tú los tuyos. Yo dí y dí y dí, y me cansé de dar y dejé de darte, entonces empezaste a dar tú. Y diste y diste y diste y no recibiste. No estaba segura de querer continuar con nuestra relación y ahí se quedó todo. Pero una cosa la tengo clara; una parte de mí se quedó en ti. Y siempre permanecerá en ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario